Australia y Madagascar, dos islas muy parecidas.

Buccaneers, moutards, bicoques… Entre la isla grande y la isla continental hay muchas similitudes, ambos lugares son destinos que vale la pena visitar, cada uno con su propio estilo, deseados, discordantes y únicos. La población es acogedora y dinámica, con un gran atractivo para el turismo. Aunque no comparten el mismo idioma, en ambas islas encontramos culturas típicas, mentes abiertas y ganas de construir una sociedad. En este artículo repasamos con ustedes los puntos en común y las diferencias entre estas dos naciones, Canberra y Antananarivo.
9 puntos focales que unen a ambas naciones y las convierten, en cierta medida, en islas similares.
1-Islas del océano Índico.
Con una superficie de 7,688 millones de km² y 587 000 km² respectivamente, Australia y Madagascar son islas de gran tamaño: se trata de la primera y la tercera isla más grande del mundo. Sus costas están bañadas por el océano Índico. Se encuentran en el hemisferio sur del mundo y cuentan con un gran atractivo litoral y costero. La mayoría de las playas de estas dos superislas están protegidas por un arrecife de coral. Características del club de las islas de gran tamaño, ambos países cuentan con ciudades portuarias de gran dinamismo económico y marítimo: Tamatave, Majunga y Tuléar en Madagascar, y Melbourne, Brisbane y Sídney en Australia. El tamaño de ambas islas genera importantes territorios de ultramar para cada una de ellas.
2-Una alimentación diferente
La agricultura es un sector importante para ambas islas: en Madagascar, el sector emplea al 80 % de la población, y en Australia es un sector prometedor que genera productos alimenticios de calidad. Sin embargo, aunque la agricultura ocupa un lugar central en ambos países, se distingue por la forma en que se practica.
Agricultura tradicional:
Se trata de la agricultura que se practica en Madagascar. Es una agricultura a menudo ecológica con rendimientos aleatorios. Se practica con fines alimentarios, los productos se consumen, se venden en el mercado local o se exportan. Muy pocos productos se someten a transformaciones agroalimentarias, se comercializan tal cual.
En Madagascar, la agricultura produce arroz, semillas, mandioca, especias y productos tropicales como la vainilla y el cacao.
Existen pequeñas y grandes explotaciones agrícolas.
Agricultura industrial:
Australia es un país agrícola que produce cereales y frutas: trigo (20,9 millones de toneladas), maíz (387 000 toneladas), naranjas (378 000 toneladas), tomates (386 000 toneladas), colza (3,9 millones de toneladas), avena (1,2 millones de toneladas), caña de azúcar (33,5 millones de toneladas) y otros cereales. Las cantidades producidas son gigantescas, y el país suele figurar entre los diez primeros del mundo en cuanto a producción de alimentos. Las explotaciones agrícolas son inmensas, con una media de 6000 hectáreas por plantación. Se trata de una agricultura de vanguardia con un número reducido de agricultores (400 000) para una producción importante de productos.
Los productos agrícolas se venden en todo el mundo (Europa, Estados Unidos, Nueva Zelanda, China) o se transforman in situ por una industria agroalimentaria de vanguardia.
3-Tierra de acogida.
Ambos países se caracterizan por una fuerte afluencia de extranjeros.
Históricamente, colonia de poblamiento y colonia penitenciaria, Madagascar y Australia han desarrollado un arte de vivir y un estilo de vida que destilan el buen vivir y atraen a visitantes de todo el mundo. Para ambos países, aunque el nivel impositivo máximo del 30 % para el impuesto de sociedades aún no es un argumento de atractivo para el capital, las dos islas atraen sin duda a particulares a sus territorios.
El 31,5 % de la población australiana ha nacido en el extranjero, lo que supone 8,6 millones de personas. En Madagascar hay varias comunidades presentes; por ejemplo, en 2025 había 40 000 franceses en suelo malgache, y las oleadas migratorias que ha conocido la isla la convierten en uno de los pueblos más mestizos del planeta.
4-Fauna y biodiversidad distintivas.
Madagascar y Australia están atravesadas por la línea imaginaria del «trópico de Capricornio». Por los estados de Australia Occidental, Territorio del Norte y Queensland en el caso de Australia, y por la periferia de la provincia de Tulear en el caso de Madagascar. Ambos países tienen similitudes climáticas: tropical árido y semidesértico. Se pueden encontrar paisajes similares entre el norte de Australia y el oeste de Madagascar, ambos cubiertos de vegetación seca, al igual que el sur de Madagascar y el centro de Australia comparten climas y paisajes similares.
Fauna:
Wombat, canguro, diablo de Tasmania, koala, marsupial… Estos son los representantes más famosos de la fauna australiana. Australia cuenta con una fauna única que no tiene equivalente en otras regiones del mundo.
Madagascar, en la misma línea, cuenta con una fauna única cuyos representantes más conocidos son los lémures, los camaleones y las aves, endémicos de la isla.
Ambos territorios tienen animales raros cuyos equivalentes son escasos en otros lugares.
Flora:
Al igual que su fauna, Australia cuenta con una flora singular que no tiene parangón en otros territorios. Las acacias y las banksias son las plantas más famosas de la isla.
Madagascar, tierra fértil, también rebosa de plantas, con varias especies de orquídeas (más de 1200 especies), algunas especies de maderas nobles y maderas comunes endémicas de la isla.
5-Líderes regionales.
Australia es una isla con cinco vecinos directos: Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Timor Oriental, Nueva Zelanda y Nueva Caledonia. No es de extrañar que la isla más grande del mundo sea líder regional en su zona geográfica, dominando numérica, económica y políticamente a sus vecinos. Australia también cuenta con un poderoso ejército en plena modernización, clasificado entre los 12 ejércitos más eficaces del mundo: fragatas, buques sin tripulación y misiles Tomahawk de largo alcance son algunos de los equipos de que dispone el ejército australiano.
En cuanto a Madagascar, la gran isla tiene seis vecinos directos: Mozambique, Comoras, Mayotte, Seychelles, Mauricio y Reunión. Al igual que Australia, Madagascar ejerce un importante dominio y liderazgo sobre sus vecinos: su tamaño, su población y sus impulsos políticos son elementos ventajosos para la influencia regional de Madagascar. La isla de Madagascar tiene una voz que se hace oír y que cuenta en los intercambios regionales e internacionales. Se trata, sin duda, de un líder regional.
6-Países con un misticismo demostrado.
Australia y Madagascar son dos países con creencias místicas. En Australia, el misticismo aborigen se basa en el famoso mito del «tiempo del sueño», mientras que en Madagascar las creencias son muy importantes: el culto a los antepasados y el respeto por los tabúes sagrados son pilares fundamentales de la vida malgache. Es fácil encontrar marabouts aborígenes o brujos indígenas en Australia y Madagascar. En ambas islas se cree en la suerte del azar, en el poder de los símbolos y, en algunas regiones, se temen los hechizos y maldiciones de los curanderos locales. Australia y Madagascar son dos países en los que se concede mucha importancia a lo aleatorio y a los signos del destino, ya sea por azar o por casualidad, ambos celebran su fiesta nacional el día 26 del mes, el 26 de enero en Australia y el 26 de junio en Madagascar.
Lo místico se atribuye a fuerzas sobrenaturales y divinas cuyos designios siguen siendo un misterio.
7-Una población «idéntica».
Australia y Madagascar tienen una población idéntica: alrededor de 30 millones de habitantes viven respectivamente en las dos islas.
Esta cifra se alimenta de diferentes maneras en ambas islas: Australia, con una tasa de crecimiento natural de casi el 0,4 %, utiliza principalmente la migración para sostener el crecimiento de su población, mientras que Madagascar tiene una tasa de crecimiento natural del 3 %, lo que le permite sostener el crecimiento de su población.
Población blanca de origen anglosajón:
Australia tiene una población esencialmente blanca, cuyos primeros habitantes fueron presos deportados y buscadores de oro. Hoy en día, el Reino Unido sigue siendo el país de nacimiento de muchos australianos.
Población afro-indonesia:
La población malgache está compuesta por varios grupos étnicos, con una fuerte representación del tipo afro-indonesio en la isla. La población es a menudo negra, con una estatura media de 1,70 m.
8-Diferentes idiomas.
En Australia se habla inglés como lengua nacional, lo habla casi el 100 % de la población australiana y se utiliza como lengua cotidiana. Aunque no hay ninguna lengua oficial mencionada en el estatuto de la isla, el inglés es la lengua administrativa y comercial. Hay otras lenguas presentes en la isla: italiano, árabe, cantonés, francés, griego y criollo.
En Madagascar se habla malgache y francés, que son las lenguas oficiales establecidas por la isla. El malgache es la lengua más hablada en el día a día. El francés lo habla el 50 % de la población y es la lengua técnica y científica. En la isla también se hablan lenguas como el árabe, el italiano, el cantonés, el mandarín y el griego.
9-Mercados importadores.
Por último, uno de los últimos puntos en común entre Australia y Madagascar son sus compras similares en términos de productos electrónicos y teléfonos móviles. De hecho, ambos países son grandes consumidores de estos productos y no disponen de unidades de producción en su territorio, o estas son muy escasas. Las importaciones proceden principalmente de China, Estados Unidos y Europa. Estos productos acompañan a los australianos y malgaches en su vida cotidiana.
Cabe señalar que Australia es una economía desarrollada. Cuenta con un mercado interior más importante y sectores técnicos punteros en su territorio, como la industria espacial, la industria minera y la industria automovilística. El país dispone de zonas de diseño de ensamblajes industriales, por lo que depende mucho menos de las importaciones que Madagascar. Sin embargo, sigue siendo un importante comprador de productos manufacturados chinos y mundiales.
Su trigo, hierro y gas natural se encuentran entre los productos que contribuyen al superávit de su balanza comercial, que alcanzará los 3000 millones de dólares en 2025.
Por su parte, Madagascar tiene un déficit comercial de casi 1860 millones de dólares. La economía en desarrollo importa masivamente productos petrolíferos y equipos diversos, además de satisfacer su demanda de vehículos de transporte y productos electrónicos portátiles.
El mercado depende de sus importaciones para sectores como el diseño industrial, el aéreo, el agrícola, etc.